Antecedentes

Los retos que los países enfrentan son muy complejos, la globalización económica, el desarrollo de nuevas tecnologías, el surgimiento y crecimiento de economías emergentes y las relaciones comerciales en bloques económicos, obligan a los países a establecer estrategias encaminadas a atender estas tendencias y poder subsistir en este marco de voraz competencia, ante este panorama, es prioritario que las organizaciones atiendan estos cambios para poder alcanzar los niveles de competitividad nacional e internacional que permitan su desarrollo económico, en base a la atracción y retención de capitales, el fortalecimiento de sus instituciones y la creación de una sociedad de conocimiento competente.

En ese sentido, las empresas deben atender la incorporación de estrategias, técnicas, herramientas y capital humano acorde a las exigencias del mercado globalizado, observando las tendencias de naciones en crecimiento, tales como las denominadas BRICS, (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), las cuales están siendo el foco de atención a nivel mundial por el desarrollo de sus economías. India y China representan ya un poco más del 12% del Producto Interno Bruto del mundo, y 44% de su fuerza laboral.

Según el índice de Competitividad Global 2011, México aparece en el lugar 58, mientras que China, Sudáfrica, Brasil, India y Rusia, son ubicados de menor a mayor en las posiciones 26, 50, 53, 56 y 66 respectivamente, Sin embargo, en el reporte más reciente sobre los índices de competitividad que presenta informe 2013-2014 del Foro Económico Mundial, México ha recuperado espacios localizándose en la posición 55, observándose que México puede llegar a competir con estos países, siempre y cuando establezca las políticas económicas y sociales necesarias para ello.

Con respecto a América latina, el Reporte de Competitividad General 2013-2014, muestra a Colombia ocupando la séptima posición. El hecho más sobresaliente en la región, es el evidente avance de Ecuador, que asciende quince casillas, que sumadas a las quince ganadas el año anterior, han permitido que este país pase del puesto 101 en 2011 al 71 en 2013.

Chile sigue siendo el país más competitivo de América Latina, pese a pasar del puesto 33 al 34, seguido por Panamá. La variación en el tope latinoamericano se da por cuenta del ascenso de Costa Rica, que pasó de la posición 57 a la 54. Esto ha significado el desplazamiento de Brasil del tercero al quinto lugar, mientras México se mantiene cuarto. Por su parte, el ascenso de Ecuador hace que se ubique ahora justo detrás de Colombia, desplazando con ello a Uruguay y Guatemala a las casillas nueve y diez respectivamente.

Ante esta competencia globalizada, los directivos de las empresas reconocen que, hoy día, la internacionalización es una prioridad para las empresas, y que deben disponer de las capacidades directivas globales para aprovechar las oportunidades de negocio futuros, de igual forma, se debe de contar con recurso humano profesional competitivo.

La idea de que los recursos humanos (RRHH) figuran entre los activos tangibles más importantes de las empresas ha llegado a ser un tema gastado en la literatura de Gestión de RRHH. Bajo la perspectiva de la Teoría de los Recursos y Capacidades (TRC), el capital humano alcanza la consideración de «recurso estratégico» puesto que cumple todos y cada uno de los requisitos que requiere esta calificación: escaso, valioso, inimitable e insustituible (Barney, 1991) y porque además, en él recae la responsabilidad de la eficiencia y eficacia de los recursos financieros, técnicos y materiales de las organizaciones.

Con la apertura de fronteras, el desarrollo de la tecnología de la comunicación e información y la liberalización del comercio, el ser competitivos y construir estrategias competitivas es uno de los retos más significativos para el empresario y para el gerente de nuestros días. Las megatendencias que están moldeando a la integración económica mundial tales como el comercio electrónico, la búsqueda de flujos financieros, las alianzas estratégicas y la formación de bloques regionales de comercio, han permitido diversificar las relaciones comerciales tradicionales entre las naciones y aprovechar ventajas que ofrece la globalización.

En México, y de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2013), existen alrededor de 4.5 millones de unidades empresariales, de las cuales el 99.8% son Pymes, y generan el 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y alrededor del 72% del empleo nacional. En ese sentido, es importante que este sector identifique nuevas líneas de negocios que ahora se llevan a cabo mediante la realización de fusiones y alianzas estratégicas entre grandes consorcios y pequeñas y medianas empresas y al participar en este proceso de los llamados "matrimonios de conveniencia", las PYMES pueden además de participar en el mismo, aprender de tal proceso, es por ello, la necesidad y compromiso de las instituciones de educación superior de formar capital humano con el conocimiento y habilidades que esto requiere.

Ahora bien, el desarrollo y el nivel de formación competitiva de profesionales en estas aéreas tienen un impacto directo el nivel de bienestar de su población. Ya que proporciona un mayor ingreso per cápita, se cuenta con una fuerza laboral más productiva y sobre todo, se presenta la axioma que define “Donde hay más talento y un mayor nivel educativo también hay mejores salarios”.

La productividad es una tarea compleja que requiere de acciones en muchos ámbitos: elevar la calidad de la educación y el nivel de capital humano, impulsar la formalización de la actividad económica, facilitar el desarrollo de las Pymes a través de una mayor diversidad de fuentes de financiamiento, promover la inversión en investigación y desarrollo, y ampliar el acceso a las tecnologías de la información, por mencionar algunos ejemplos. Alcanzar estas metas requiere no sólo de reformas y programas que emprenda el gobierno, sino también de los esfuerzos y sinergias entre la sociedad civil, el sector privado y las instituciones educativas.

Como datos adicionales, Según el informe de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (2011), México ocupa el primer lugar mundial en exportación de jitomate; más del 78% de esas ventas se estima fueron realizadas durante enero-septiembre 2011 por los estados de: Sinaloa, Baja California, Jalisco, Puebla y Baja California Sur.

Cifras estimadas del comercio exterior a nivel estatal, indican que al concluir el tercer trimestre de 2011, el estado de Sinaloa ocupa el primer lugar en exportaciones agropecuarias con 1,089 millones de dólares (mdd), seguido por Sonora, Baja California y Michoacán, con: 988 mdd, 850 mdd y 789 mdd, respectivamente.

De igual forma, según datos del Consejo para el desarrollo de Sinaloa (2012), el numero de patrones registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social son 31,585 registros, de los cuales el 69.17 % corresponden a actividades del sector terciario (comercio, trasporte y comunicaciones, servicios para empresas, personas y el hogar, y servicios sociales y comunales).

Con respecto a las actividades económicas, el Indicador del primer trimestre de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) 2013, ofrece un panorama de la situación y evolución económica del estado en el corto plazo. Para el segundo trimestre de 2013, se registró un incremento en el índice de actividad económica de 0.2% con respecto al mismo periodo del año, principalmente en las actividades terciarias (servicios, comercio etc...) con un incremento del 2.9 %, obteniendo con ello la posición 16 a nivel nacional.

En el rubro de infraestructura productiva, el estado cuenta con 11 parques industriales y/o tecnológicos:

  • Parque Industrial El Trébol
  • Parque Industrial Pesquero y Portuario Alfredo V. Bonfil
  • Parque Industrial Canacintra I
  • Parque Industrial Canacintra II
  • Parque Industrial La Primavera
  • Parque Industrial Ecológico de los Mochis
  • Parque Industrial Pesquero y Portuario de Topolobampo
  • Parque Industrial Mazatlán
  • Parque Industrial Costa Rica
  • Parque Industrial Guasave
  • Parque Tecnológico de Sinaloa

Según el informe Doing Business 2013, publicado por el Banco Mundial (BM) y la Corporación Financiera Internacional (CFI), que clasifica a las economías por su facilidad para hacer negocios, la ciudad de Culiacán, Sinaloa ocupa el sexto lugar de las ciudades analizadas en México, al desagregar este indicador, esta ciudad ocupa el décimo lugar para apertura de un negocio, el duodécimo respecto al manejo de permisos de construcción, el décimo en registro de propiedades y el cuarto en cumplimiento de contratos.

Estos retos generan responsabilidades directas para las universidades públicas regionales, las cuales enfrentan la necesidad de revisar sus programas de estudio y fundamentarlos en un modelo educativo que permita a sus egresados en base a sus competencias y capacidades insertarse en este mercado laboral con un alto desempeño profesional.

De igual forma, en la moderna sociedad del conocimiento, las universidades desempeñan un papel de primer orden, pues al conocimiento se accede a través de su labor académica e investigativa, siendo estas funciones el motor generador de nuevos conocimientos innovadores que se sustenta en la competencia intelectual y que atiendan las necesidades primordiales que los nuevos mercados necesitan, En este contexto, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) asume su compromiso de participar activamente en el progreso nacional y estatal, modernizando sus funciones sustantivas de docencia, investigación y extensión.

Con base a lo anterior, la Facultad de Contaduría y Administración de la UAS atiende 5,588 estudiantes con una planta docente de 265 maestros, estos datos la posesionan como una de las Unidades Académicas con mayor presencia en el noroeste del País, por lo que, unas de sus prioridades es ofrecer programas académicos que formen perfiles competitivos, con el conocimiento más actualizado en el campo de las ciencias administrativas que respondan con pertinencia a los distintos problemas que presentan los sectores productivos de la región; en este sentido, la Maestría en Administración Estratégica, tiene como objetivo principal formar profesionistas con una visión multidisciplinaria sobre la problemática de las organizaciones de la localidad, atendiendo las circunstancias de las organizaciones y aplicando sus resultados; de igual forma que sean capaces de plantear, realizar y evaluar proyectos de intervención en el ámbito de sus campos disciplinarios; estas capacidades les permitirán a sus egresados, estar mejor preparados para ingresar al mercado laboral dentro de los campos de su acentuación, ya sea, en el sector privado o en la administración pública, con esto, sus egresados se convertirán en actores y factor fundamental del progreso del Estado de Sinaloa y del país.

De igual manera, el propósito de la edición de este nuevo programa es continuar con la mejora en la oferta educativa de posgrado de la FCA para cumplir con los objetivos planteados en el Plan Consolidación UAS-2017, y contribuir a que la UAS reciba el crédito más alto por sus programas educativos de calidad por parte de las autoridades nacionales, como los organismos acreditadores, CONACYT e internacionales.

En base en ello, se establece la misión de la FCA, la cual consiste en: “Formar y desarrollar de manera integral, con alto nivel de calidad y competitividad, profesionales de la Contaduría, Administración y los Negocios orientados hacia la innovación y el cambio, que sean reconocidos y requeridos en el mercado laboral por sus actitudes, habilidades y valores éticos, visión y capacidad para incidir en el mejoramiento de sus procesos e incrementar los niveles de productividad, eficiencia y eficacia de las organizaciones públicas, privadas y sociales, así como por su compromiso y contribución al mejoramiento continuo de la sociedad en su conjunto”.

De igual forma se define visión de la FCA por ser una dependencia de Educación Superior de la Universidad Autónoma de Sinaloa, cuya pertinencia y calidad de sus programas educativos acreditados son ampliamente reconocidos y aceptados con alto prestigio educativo en el ámbito regional y nacional, además de la consolidación de sus cuerpos académicos, la certificación de profesores y procesos administrativos, el impulso a la investigación, así como por la alta calidad de sus recursos y niveles de eficiencia terminal para formar y desarrollar integralmente a profesionales de la Contaduría, Administración y los Negocios.

Históricamente La FCA ha ofrecido programas académicos de posgrados que en su momento han atendido la demanda de actualización en nuevos conocimientos, todos sobre tópicos relacionados con las ciencias administrativas (desarrollo empresarial, recursos humanos, finanzas, mercadotecnia, etc.). Estas maestrías estuvieron trazadas para satisfacer las necesidades tanto locales como regionales, de capacitar y actualizar a los profesionistas e investigadores locales de acuerdo a las demandas de instituciones públicas y privadas. Sin embargo, tomando en consideración las prioridades institucionales establecidas en el Plan Consolidación UAS-2017, se hizo una nueva reestructuración integral para incrementar su calidad comparativa en el ámbito nacional y alcanzar el nivel de excelencia que exige el CONACYT para formar parte del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC).

En ese sentido se plantea concentrar y aprovechar los conocimientos actualizados en la planta docente de la FCA para fortalecer el posgrado, constituyendo un nuevo programa de Maestría a la oferta que se tiene, el cual es denominado Maestría en Administración Estratégica, con acentuación en: gestión y reingeniería financiera, gestión de capital humano, gestión y dirección empresarial o dirección de negocios internacionales, este programa es de carácter profesionalizante y se ofrece bajo la modalidad presencial.